sábado, 7 de septiembre de 2013

Senderismo por Cala Reona y Calblanque

Un paseo por el Parque Natural de Calblanque y sus estupendas playas. Comienza el recorrido en Cala Reona, otra pequeña y bonita playa bastante concurrida, que ya a estas horas, antes de salir el sol, tiene bastantes visitantes, aunque están metidos en autocaravanas, de haber pasado allí la noche.

La ruta comienza con una ascensión por la ladera oriental del Cerro del Atalayón siguiendo el GR92, que viene de Cabo de Palos. Ensequida llegamos a una zona de acantilados y de antiguas minas, con las laderas del monte llenas de restos de la explotación minera, que le dan esos colores característicos.

Por esta zona hay una pequeña cala (la cala del Cocón) a la que se baja por un estrecho cañón entre rocas. Luego, para bajar a la playa, hay un salto de más de metro y medio que alguien ha acondicionado con un montón de grandes piedras para poder bajar y subir sin necesidad de dar este salto. La cala no es muy grande, pero es acogedora y por supuesto que ahora está solitaria. La cala está rodeada de grandes paredes de roca pizarrosa que es la que abunda por aquí.


Tras la visita a la cala, sigo por el GR92, subiendo de nuevo para bajar luego por una zona donde hay unas cuerdas (en la Marina se dirían cabos) para agarrarse a ellas los que tengan vértigo pues la senda es estrecha y pasa junto a las paredes y el barranco (aunque tampoco es que sea muy peligrosa).

La senda pasa por una zona de antiguas minas y junto a algunos pozos (profundos y con agua en el fondo) protegidos con brocal; frente a otra cala (cala de los Dentoles) ésta más grande y con fina arena y llegamos a lo que fue el proyector de Punta Negra. Desde aquí ya podemos contemplar toda la extensión del Parque Natural de Calblanque: palmeras, algunas casas en ruinas, salinas, montañas y mucha vegetación... y sobre todo, sus playas y calas.

Sigue el sendero GR92 que ahora es un ancho camino de tierra por el que transitan algunos vehículos autorizados y que va bastante alejado del mar. Me sobrevuela un helicóptero de la Guardia Civil que está dando vueltas por la zona: lo mismo están buscando alguna patera que pueda llegar a las costas.

En las salinas del Rasall paro un momento para ver las aves, aunque están bastante lejos y lo único que se ve bien son las grandes extensiones de sal. Más adelante, a la orilla del camino, encuentro unas ruinas de lo que fueron las Casas de Calblanque.

En vez de seguir por el GR hacia el Mirador de aves y los aparcamientos de Playa Larga, sigo por la derecha por el camino que va a pasar entre dos montañas no muy altas, y luego gira hacia el Oeste, rodeando unas de ellas, en dirección a unos grupos de casas hasta acabar finalmente en la pista de hormigón que viene de Cobaticas y del Centro de Información. Sigo por esta pista y luego camino de tierra en dirección, ahora sí, al Mirador de Playa Larga, pasando primero por los aparcamientos.

Este mirador es el punto más alejado al que voy a llegar. Tras una pequeña parada me dirijo hacia la orilla del mar pues mi intención es hacer la vuelta por la zona costera, en la orilla del mar.

La primer playa que paso es Playa Larga; supongo que se llama así por su longitud, toda ella de finas arenas. Aquí es donde me descalzo y sigo por la arena y el agua hasta llegar a la siguiente zona de rocas (esta maniobra la acabo haciendo varias veces en este recorrido, aprovechando las zonas de arena y playa).

En toda esta zona (hasta prácticamente Punta Negra) lo que hay junto a la playa son lo que se llaman dunas fósiles que hace millones de años eran dunas de arena y se convirtieron en piedra y eso es lo que hay ahora: muchas rocas de formas curiosas e irregulares, que hay que llevar mucho cuidado al andar por ellas para evitar torceduras y lesiones. En un sitio hay un agujero en estas rocas que llega hasta el mar y se puede ver abajo la arena y las olas entrando y saliendo de ella, como una pequeña cueva que comunica con el mar.

Hay ya alguna gente por estos lugares; unos acampados, otros pescando, andando por la playa (alguno en traje de Adán) e incluso 3 amazonas a caballo (bueno, 2 amazonas y un jinete). Poco más adelante encuentro unas tuberías junto al mar y una gran poza cerrada con reja metálica, como si fuera un desagüe de yo no sé qué (la verdad que afea bastante el paisaje).

Las zonas de dunas fósiles (rocas) y no fósiles (arenas) se van alternando y paso por todas estas zonas de playas y acantilados, siempre lo más próximo a la orilla posible. La última gran cala es de nuevo la de los Dentoles, en la zona de Punta Negra y el proyector. A partir de aquí entro en la zona de rocas grises y negras, de pizarra, que comienza en Punta Espada.

Bajo por estas rocas y sigo por ellas cerca del mar hasta llegar a una zona que ya es muy difícil o peligroso continuar por allí y entonces subo de nuevo hasta el camino.

Sigo por el camino (el GR) por el que me encuentro con otros senderistas que se dirigen hacia Calblanque. Bajo de nuevo a la cala Cocón, que esta vez me la encuentro ocupada (y yo que pensaba que aquí no bajaba mucha gente). Vuelvo a subir a la senda y continúo por ella hasta ver de nuevo Cala Reona.

Ahora, en vez de seguir por el GR, me acerco por otras sendas hasta la orilla de la costa, donde hay una enorme cavidad en el monte (con una deteriorada valla naranja que intenta protegernos de caer en ella) y ya en la costa otras grandes cuevas y acantilados rocosos (hay más gente también allí haciendo fotos).

Finalmente llego hasta Cala Reona, ahora sí con bastante gente bañándose y aquí acabo mi recorrido.





Altitudes: Salida:  11 mts;  Máxima: 73 (73) . mínima: 0 ;  media: 22 .
Pendiente  Máxima: 45.8 %. Media:  5.8 % . Desnivel acum.: 341
Distancia:  14,12 ktms.