lunes, 25 de febrero de 2013

Senderismo por la Sierra de Pelayo



Parte del recorrido de hoy es el mismo que hice hace poco, en la ruta que hice al Castillo y monte Atalaya, aquel día perdido entre las nubes.

Empiezo por la pista de hormigón que sube al castillo, pero al llegar al cruce, en vez de subir, sigo de frente para pasar la rambla y enlazar con el sendero señalizado PR-7.

Pero antes me paso por una construcción que hay al pie del monte, en una explanada, que no sabía lo que era (y sigo sin saberlo). Hay 3 entradas tapiadas con ladrillo pero en dos de ellas se puede acceder. Yo lo hago en una de
ellas. Hay un pequeño túnel que lleva a una gran puerta de hierro (de casi un palmo de gruesa), entreabierta lo suficiente para poder pasar muy justito. Lleva a una sala con unas escaleras que suben a otra sala. La oscuridad es total y el pestazo a aceite o petróleo es casi venenoso. Así que estoy el tiempo justito de tomar alguna foto y salir pronto al aire fresco del campo. No sé lo que he visto lo que es: por eso, si tú lo sabes, me gustaría que pusieras un comentario (gracias).

Volviendo a la senda que sube entre una densa pinada, me paro a visitar una cueva (con pinturas rupestres y todo, aunque yo de tí no les haría mucho caso); frente a la cueva, el cuarto de aseo, con papel higiénico y todo. También paso junto a un pozo, bien protegido por su brocal, "tuneado" como no podía ser de otra manera.

Y llego al cruce de caminos donde la vez anterior tomé a la derecha para rodear el monte Atalaya y volver. Esa es una de las opciones. Otra sería subir al castillo de la Atalaya desde aquí (como he visto en alguna otra ruta), pero no hay senda y habría que hacerlo monte a través. Enfrente salen dos sendas: una que sube a una colina y otra que sale más a la izquierda y que rodea esta colina. Yo voy a tomar la que sube, para ver desde lo alto el paisaje y si hay más opciones. Otro día, quizás, tome la que rodea el monte, para ver donde lleva.

Tras subir esa colina, vuelvo al cruce para seguir por la opción que tenía prevista y que es tomar a la izquierda para seguir por la senda marcada como PR, ascendiendo por la Sierra de Pelayo. Se ven postes de alambradas, pero de momento, sin alambre, por lo que se puede seguir subiendo.

Al  llegar arriba ya sí encuentras la alambrada de la zona militar, que queda a la derecha. La senda gira a la izquierda, junto a la alambrada, y continúa por entre los pinos. Llega un momento que pierdo la senda, que parece que continúa por la pinada; pero de todas formas, yo lo que quiero hacer es subir a las cumbres y no empezar ya a bajar. Por eso, me voy hacia la derecha y empiezo a seguir no la senda, sino la línea de postes de hormigón que en su día supongo que formaron una alambrada.

Siguiendo los postes de hormigón y las crestas de la Sierra de Pelayo, para así poder ver los paisajes y los grandres peñascos y acantilados. Enfrente, el castillo de Galeras y abajo las Algamecas y las instalaciones militares de la Armada que es la que mantiene vallado y cerrado su territorio.

Precisamente, al llegar a una de las cumbres y asomarme, suena un disparo allá abajo y me hace pensar si es que me han descubierto y me están avisando para que me vaya de allí. Pero creo que no, porque luego suena otro y otro y así durante un buen rato: estarán haciendo prácticas de tiro (pero la casualidad de empezar al yo asomarme).

La caminata por las crestas no es nada fácil por los peñascos y los altos arbustos que a veces impiden el paso y hay que retroceder y buscar otro camino. Pero poco a poco voy avanzando hacia el Este y, sobre todo, disfrutando de las vistas, cosa que si hubiera ido por la senda de la pinada no hubiera podido hacer.

Al final llego al extremo Este de la Sierra de Pelayo y ya tengo que bajar y lo hago por una senda que parece que sí es transitada. Llego a las terrazas de una urbanización y a... una valla que me impide pasar a esa urbanización. Así que sigo la valla (no queda otro remedio), paso la urbanización; paso por la parte trasera del club de Suboficiales de la Armada y la valla continúa.

Llego al aparcamiento de Navantia que, como hoy es festivo, pues está cerrado. Pero solo tenga esa opción o volver a subir monte y buscar otro camino para salir del vallado. Afortunadamente, entre la valla del aparcamiento y el monte hay una pequeña obertura por donde puedo salir (¡ por fin !) de mi involuntaria jaula. Ya empiezo a odiar las vallas y puertas cerradas en el monte, pues ya me he tropezado con más de una; y también los precipicios que no te dejan continuar y tienes que dar la vuelta (que alguno también he pillado). Pero bueno, es lo que puede pasar cuando te sales de las sendas y más aquí, en zonas militares, que está todo acotado.

Pues como digo, una vez libre del enjaulamiento en que me había metido sin querer y sin saber, y mucho más lejos de donde yo pensaba llegar, empiezo la vuelta al lugar de origen, ya por territorio urbano y de asfalto y, sobre todo, conocido.





Altitudes: Salida:  7 mts;  Máxima: 200 mts. mínima: 7 mts. ;  media: 87 mts.
Pendiente  Máxima: 25.1 %. Media:  7.4 %
Distancia:  5.88 ktms.