lunes, 21 de enero de 2013

Senderismo El Chorrico




    Hoy creo que ha sido el día que más compañeros nos hemos reunido y eso a pesar de que hacía bastante frío y estar recién salidos de las fiestas Navideñas, pero por otro lado pienso que es precisamente por eso por lo que muchos se han apuntado: para compensar un poco los excesos gastronómicos cometidos en estas pasadas fiestas.

   La ruta de hoy nos lleva por los territorios mineros de La Unión. No es que tengan unas vistas tan espléndidas como los caminos que nos llevan por la costa, pero tienen también su mérito.

   Dejamos los coches junto al apeadero del FEVE (Ferrocarril de Vía Estrecha que enlaza Cartagena con Los Nietos, en el Mar Menor) de Alumbres, a unos 4 kilómetros de Cartagena, y empezamos la marcha.

   El primer lugar de interés que visitamos es
el Cabezo Rajado y en verdad que tiene un nombre muy apropiado por su aspecto, que es debido a la existencia de una minas que, como nos cuenta más tarde Paqui, ya eran explotadas en la época romana, luego abandonadas y puestas en funcionamiento de nuevo en el siglo pasado, cuando se produjo el auge de la minería en la zona. Fue en esta época cuando nació y se independizó de Cartagena el municipio de La Unión y también cuando algunas personas hicieron grandes fortunas con la explotación minera.

   Más o menos esto es lo que nos contó Paqui, en lo alto del Cabezo Rajado. Es una lástima no llevar también una grabadora de sonido para grabar todas estas explicaciones y luego ponerlas aquí porque es asombrosa la cantidad de cosas que sabe esta mujer, unas históricas, otras anecdóticas. De hecho, y en honor a la verdad y a sus méritos, he de decir que es arqueóloga y tiene publicados unos estudios sobre el Patrimonio Arqueológico de Cartagena que espero pronto poder publicarlos en estas páginas como primicia para todos vosotros.

   Hecho este paréntesis (y también hecha la paradita para tomar fotos y demás) continuamos la marcha viendo los lavaderos de mineral y los pozos por donde se bajaba a las minas (todo, eso sí, con mucho cuidado de no caer en alguno).

   Bajamos del Cabezo Rajado y cruzando la carretera Cartagena - La Unión nos adentramos por detrás de esta ciudad hasta llegar al siguiente objetivo: la fuente del Chorrico, un paraje en medio de una pinada con una serie de construcciones en piedra (alrededor de un manantial que baja del monte) y cuyo mérito consiste en que todo ha sido construido por la mano DEL HOMBRE, y digo bien, en singular, un solo hombre (Antonio Pagán), antiguo minero, ahora jubilado y que con su propio dinero y materiales que le regalaban algunas empresas constructoras y, sobre todo, con su trabajo y paciencia, construyó durante 27 años (más o menos) este parque que ahora estamos usando precisamente para descansar y tomar el almuerzo.

   El nombre del Chorrico es debido a que, por la escasez de agua que "gozamos" por estas tierras, del manantial no sale (y no siempre) más que un chorro muy pequeño de agua (por cierto, que no pudimos ver porque estaba cerrado), y como en esta tierra usamos mucho los diminutivos "ico", pues lo que debía ser Chorro de agua se quedó sólo en "Chorrico".

   Tras la pausa, donde nos informan de las próximas actividades de la asociación (además de la historia del lugar), continuamos la marcha con una empinada ascensión hasta llegar a una zona peligrosa por los pozos sin brocal y bocas de minas. La senda transcurre entre los estériles de las minas (material de desecho) sin vegetación salvo algunos olorosos tomillos en flor.

   En una de estas "montañas" de estériles nos explica (Paqui de nuevo, ¿quién si no?) que hace unos 20 años se produjo un "desplazamiento de tierras" que levantó varias tumbas del cementerio cercano, llegando a más de un centenar de metros.

   También en otra montaña de estos residuos unos compañeros encuentran una roca de pirita (color amarillo, brillo metálico) y nos aseguran que es fácil encontrar varias clases de minerales pero yo, por más que busco y a pesar del interés que tengo en encontrar algo interesante, no hallo nada que merezca la pena. También es verdad que no podemos detenernos mucho tiempo por eso pienso volver algún día más despacio a ver si tengo más suerte.

   Tras dejar la zona de las minas, ya acabamos los sitios interesantes y lo único que nos queda es seguir por el camino hasta llegar al pequeño caserío cercano a Alumbres donde dejamos los coches por la mañana (siguen allí, menos mal). Son las 13.30 horas y damos por completada esta marcha. Por cierto nos advierte Bartolo (y yo os traslado a vosotros) que la próxima promete ser muy interesante, por unas sendas por las que nadie había pasado hasta ahora, pues las han abierto ellos. Ya veremos….




RECORRIDO.
   
   Duración: 3'30 a 4 horas aproximadamente.

   Cota máxima: 260 mts. en la Ladera de las Lajas.

   Dificultad: fácil teniendo especial cuidado por la proximidad de pozos sin brocal y minas sin señalizar en los siguientes puntos: en Cabezo Rajado, en el monte de las Lajas y en la cantera de Bruñida, por lo que rogamos no se salgan de los senderos y sigan las indicaciones de las guias.

    Consejos: Itinerario circular, llevar agua, gorra, calzado adecuado (botas de treking), cámara de fotos: el paisaje es minero de gran belleza.

   Comenzaremos la ruta en el apeadero del tren de Alumbres cruzando la carretera por el paso elevado para peatones y por el sendero que pasa por los depósitos de agua que abastece a La Manga, nos dirigiremos hacía el Borricen y bordeando por la derecha una finca llamada La Aldea llegaremos hasta el Cabezo Rajado (fue el centro minero más importante en época romana, llegaron a vivir hasta 20.000 hombres; el material que se extraía era la galena).

   La bajada la haremos por el lado opuesto por donde hemos subido y cruzaremos la carretera de La Unión dirección al cementerio y por la carretera que va dirección Este llegaremos a un cruce de tierra, tomaremos el de la izquierda y desde aquí a la Fuente del Chorrico. En este punto el paisaje cambia y pasa de ser árido y desértico a un bosque frondoso de pino carrasco de replantación. El Chorrico, como popularmente le llaman es un lugar pintoresco por la construcción que allí se encuentra y que es fruto de la imaginación de un solo hombre que durante 27 años viene haciendo en este lugar (Antonio Pagán).

   La vuelta la haremos retrocediendo nuestros pasos hasta encontrar un cortafuegos en la pinada que nos dirigirá hacía la mina del Tesón (tendremos especial cuidado en este punto ya que hay una mina sin brocal). Desde este punto y en fila de uno. bordearemos la montaña por una estrecha senda que nos llevará por detrás del cementerio a la zona de estériles donde se podrá apreciar todas las clases de minerales que se extraian en esta zona.

   Llegaremos al cruce de La Esperanza y bordeando el puerto de San Pedro nos dirigiremos a unos molinos de harina un poco más adelante cruzaremos la vía, después la rambla de Alumbres y el Puente de Hierro, aquí tomaremos como referencia el apeadero donde se inició la ruta dando por terminada ésta.