viernes, 25 de enero de 2013

Senderismo Cabezo de la Cruz



Corta subida al Cabezo de la Cruz, en el Estrecho de Fuente Álamo. La de hoy no puede considerarse ruta de senderismo, sino más bien una excursión, debido a su breve recorrido y el tener un solo objetivo, que es conocer más de cerca este monte.

Monte que en dos aspectos se parece al Cabezo Gordo: uno, que se eleva (no mucho, 213 metros) en solitario, aunque sí es verdad que en sus cercanías hay otras cadenas montañosas (que no es el caso del Cabezo Gordo) y dos, que hay una cantera de extracción de piedra natural que se lo va "comiendo" poco a poco. Algún día llegará que estas fotos den testimonio que ahí hubo un cabezo.

Para andar un poco más y de paso conocer algo del pueblo, dejo el coche casi a la entrada (aunque se
podría llegar en él hasta la ermita). Coincido en lugar y tiempo con un "Dia de la Bicicleta"  de Fuente Álamo, que pasan por aquí en estos momentos.

Llego a la ermita, donde un cartel cuenta un poco de su historia. En su interior debe estar la primera estación del Vía Crucis porque el primer poste de la senda es el número II. Arriba del monte veo a 3 cazadores con sus perros y, como otras veces, espero no convertirme yo en blanco.

Aquí inicio la breve subida, que está bastante empinada pero que no se corresponde con el gráfico que se ve en el mapa de la ruta pues pone que estás bajando cuando en realidad estás subiendo y luego hay una subida casi vertical que en realidad corresponde a la cresta de la montaña, donde apenas hay desnivel (seguro que el satélite ha medido mal las distancias).

Una breve parada en cada una de las estaciones para leerla y ver la imagen (tienes una explicación de ellas aquí ). Cada poste con la imagen tiene arriba una luz y eso es lo que siempre me ha llamado la atención de este monte: de noche, cuando el monte no se distingue de lejos, lo único que ves es una fila de luces subiendo al cielo y luego cambian de sentido bruscamente a la izquierda (las 3 últimas estaciones), como si se arrepintieran de la dirección que llevaban, dibujando como un gran "1" o "7" tumbado.

Y al final de todos ellos, y ya en la cumbre del cabezo, la gran cruz, llena de espejitos y sujeta con vientos de alambre y a sus pies, clavada en un montón de piedras, otra mucho más pequeña. No falta también una estrella de Navidad que puedes ver también iluminada en los días de la Navidad.

También está el vértice geodésico a unos pocos metros hacia el oeste. Y esto es casi todo lo que hay que ver aquí, aparte de contemplar el paisaje alrededor que hoy se ve con gran claridad, excepto por el sureste, donde está el sol, y que corresponde precisamente con las montañas de Cartagena y la Sierra minera de La Unión.

Para no bajarme ya y por la misma senda, recorro la cresta del cabezo haciendo una pequeña bajada y subida a otra cima con 3 ejemplares de acebuche. Desde aquí sí que se ve bien lo que queda de la parte occidental del cabezo, donde está la cantera y puedes imaginarte que ahí había otro cabezo, casi tan alto como éste, y que ahora queda menos de la mitad (el resto estará decorando fachadas de casas y otras construcciones).

Es también aquí donde una modelo posa con sus mejores galas para mí, y es que esta mañana apatece tomar el sol, después de varios días de viento y frío.

Allí abajo están los 3 cazadores hablando entre ellos (no he escuchado ningún disparo, por lo que no ha habido suerte este mañana; sí la ha habido para los conejos o perdices). Por aquí no hay senda para bajar por lo que lo hago, como tantas otras veces, monte a través. A mitad de la bajada, una pequeña cueva, refugio quizás de algún zorro, pero ahora, lógicamente, vacía.

Llego a la senda que recorre la falda del cabezo en dirección este y lo rodea hasta llegar a un camino que me lleva de nuevo a la pequeña ermita. Y como no hay mucho que ver (que yo sepa), pues vuelvo al coche por las calles del pueblo (una de ellas,  calle de Monserrat Caballé; me pregunto si la susodicha soprano sabrá que tiene una calle en su honor en este pueblo y si vendría en su día a inaugurarla).

Por una rambla que cruza el pueblo veo correr un conejo: ¡ qué paradoja ! los cazadores buscándolos allí arriba y ellos han bajado al pueblo de visita.

Te dejo con la historia de la ermita que se puede leer en el cartel de la entrada

Fueron los Marqueses de Villareal quienes mandaron edificar esta ermita (y los pasos de obra del Via Crucis) en sustitución de la que había en la cima del cabezo y que fue destruida.
Algunos manuscritos cuentan que el Vía Crucis nació en recuerdo del beato Fray Diego José de Cádiz, que predicaba en la Ermita del Estrecho y luego portaba una gran cruz en procesión hasta la cima del monte.
El padre franciscano Navarro, en 1942 (tras la destrucción provocada por la Guerra Civil), junto con el marqués de Villalba de los Llanos promovió la reconstrucción del Vía Crucis y construyeron una nueva Cruz.
Fue en 1991 cuando se reconstruyeron los deteriorados pasos y se les dotó de una luz en cada uno de ellos.





Altitudes: Salida:  101 mts;  Máxima: 162 mts. mínima: 98 mts. ;  media: 136 mts.
Pendiente  Máxima: 23.4 %. Media:  6.6 %
Distancia: 2.74 ktms.